Crítica, Revista Hispanoamericana de Filosofía, Volume 16, number 48, diciembre 1984
Free Will
[]
Morris Lazerowitz
Smith College

Alice Ambrose


Abstract: Hume afirma que el problema de la libertad y su relación con el determinismo “es la cuestión metafísica más discutible”. Desde Hume se han venido repitiendo los mismos argumentos con meros cambios de nomenclatura. Lo que más conviene para investigar la naturaleza del problema del libre albedrío es examinar, brevemente, ciertos argumentos que han perdurado alrededor de él. Es la naturaleza del problema lo que debe preocupar al análisis filosófico: conviene, en el espíritu de Hume y Moore, intentar aclarar previamente qué sentido tiene la pregunta ¿hay algo como el libre albedrío? En la discusión suelen darse concepciones diferentes sobre la “libertad de la voluntad” tales como: a) “libre albedrío” como cierta experiencia o conciencia interna de ser un agente que elige. No obstante, “libremente” podría significar tan sólo b) una ilusión provocada por la experiencia de actuar a menudo sin considerar los factores causales posibles (un sentido menor en esta línea es cuando alguien tiene la sensación de libertad por el hecho de “no estar preso o cautivo”); c) más aún, puede negarse que haya tal experiencia o conciencia interna argumentando que creer tener tal experiencia es una mera ilusión. Además, la cuestión se complica con el problema de la causalidad y lo que ésta significa. “Libre” suele entenderse como lo que no cae bajo leyes causales, aunque no es claro por qué tendría que ser así necesariamente. El argumento en contra de la libertad basado en la causalidad versaría: Si toda acción cae bajo leyes causales, por tanto no hay acciones libres. Por otra parte, otro argumento en contra de la libertad del agente diría: Aun cuando algo que fue de hecho podría lógicamente no haber sido el caso, esto no basta para afirmar que fácticamente hubo tal alternativa, por una parte, y que el agente de la acción podía elegirla, por la otra. En la dificultad determinismo vs. indeterminismo cabe preguntar: ¿hay una alternativa abierta para el agente? ¿Es posible que un acto sea causalmente determinado y al mismo tiempo sea elegido libremente? La libertad, es cierto, se opone a cierto tipo de causas, pero no irrestrictamente: por ejemplo, no se opone a cierto tipo de causas, pero no irrestrictamente: por ejemplo, no se opone cuando la causa no es necesaria para el acto libre.
Sidgwick argumenta en favor de a), y en esa misma línea se encuentra R.E. Hobart: en cambio Leibniz, al oponerse a Descartes --seguidor también de a)--, va en la línea de b). Ayer es escéptico ante la creencia de que toda acción esté determinada causalmente. Hay también los análisis en términos de proposiciones, donde se considera que el problema es meramente verbal: se examinan las relaciones entre el uso de los términos y sus casos de aplicación. Sin embargo, en este terreno parece que el problema suele desembocar en el uso del término “voluntad” en cierto sentido especial o nuevo, lo cual dificulta la discusión y vuelve ininteligible el problema mismo. En esta línea de discusión se encuentran los trabajos de B. Russell, Wittgenstein, A. Flew y otros. El problema es más claro si se piensa en que “voluntario” e “involuntario” implican consecuencias opuestas, pero que puede concebirse de modo tal que no se opongan. Esta distinción mostraría el uso en el que realmente se oponen los términos y los usos en los que no hay oposición, y permitiría descubrir el peso del argumento determinista.
[Ariel Campirán]
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